La última vez que escribí pensé en cuál sería mi siguiente post, fui a casa de mi má a buscar la foto que mi mente había escogido, la escaneé y olvidé escribir.En estos meses han surgido muchos temas en mi mente y siempre pienso en venir a expresarlos, pero algo, o más bien mucho, pasa y termino abandonando la idea, así que hoy que me topé esta foto al ordenar mi carpeta de imágines decidí escribir lo que desde noviembre había pensado...
El post pasado se lo dediqué a mi tío Coco, y al buscar una foto en donde estuviéramos juntos me di cuenta de que no tenía ninguna, por muchos años él sacó todas las fotos de la familia y ahora soy yo la que anda siempre detrás de la cámara, pero no me había percatado de que nunca habíamos pedido a un tercero que sacara una foto de ambos.
Quise hacer memoria de la última foto que recordaba donde estuviéramos juntos y la única que venía a mi mente era esta donde yo tengo pocos meses de vida, hace 28 años, así que en mi siguiente visita a casa de mi mamá, saqueé sus álbumes y me la llevé.
¿Cómo puedo no tener una prueba gráfica con este hombre al que tanto amo y admiro?
Afortunadamente los recuerdos son muchos y muy vívidos, recuerdos de su risa, su tono de voz, sus maldades y sus pláticas, recuerdos felices y los que no lo son tanto, sí, también hay recuerdos tristes, pero esos me han hecho amarlo aún más y comprender tantas cosas.
Así que una vez más mi blogg está dedicado a mi tío Coco.
Te quiero Lelé

1 comentario:
¡Aaaah! Tu tío no cambió nada... bueno, muy poquito ;-)
Mira qué bonita, estás igualita... tú tampoco has cambiado nada.
Así pasa, los fotógrafos suelen no salir en las fotos. Tal vez eso ha cambiado un poco porque ahora las digitales ayudan en algo al ser más "prácticas".
Te quiero Alita,
Mariana.
Publicar un comentario